A partir de este momento:- No habrá dinero en todo el Estado capaz de cubrir el agujero negro de la banca.
- Los precios de la vivienda se desplomarán cuando los bancos salden libremente los pisos obtenidos por la ejecución de las hipotecas, lo que les permitirá cubrir una minima parte de sus deudas.
- Pero el impacto no se detendrá en la quiebra de unas cuantas cajas de ahorro y en las estrecheces de los grandes bancos: la importancia del agujero negro repercutirá en la banca y las instituciones de crédito europeas, las franco-alemanas, que habrán perdido miles de millones de euros.
Por eso podemos estar seguros de que pasará mucho tiempo antes de que el crédito se reavive:
- Sin crédito no hay consumo.
- Sin consumo no hay movimiento económico.
- Sin movimiento económico el PIB se hunde.
- Si el PIB se hunde, la recaudación del Estado disminuye.
- Si la recaudación mediante impuestos indirectos disminuye, será necesario subir los impuestos directos para cubrir una deuda publica que crece de día en día.
- Si aumenta la presión fiscal disminuye todavía más el movimiento económico.
Ante esta situación, resulta irresponsable simular optimismo en las actuales circunstancias, y vale la pena que la sociedad española se vaya convenciendo de que no exiten salidas normales a la crisis. Si se pretende salir de la crisis va a ser necesario adoptar medidas traumáticas y todo el problema consiste en que tales medidas no afecten a los ciudadanos.

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